Hola a todos,
Después de tanto llover, la mañana del taller de Las 1001 sopas resultó soleada. La primera en llegar fue Pilar, y luego Carla y Natalia y poco a poco todos los demás. No hubo ninguna baja.
Babette cuenta ahora con una buena cafetera y los alumnos pudieron meterse un chutazo de cafeína antes de lanzarse al trabajo. Como vamos cogiendo experiencia, intentamos abarcar menos cantidad y hacer las cosas con más calma. La primera horita la pasamos hablando de las sopas energéticas y crudas, sus propiedades, su valor gastrónomico y nutritivo, su técnica y los ingredientes. Con esto los babetteros reciben la formación que necesitan para irse a casa y preparar todo tipo de sopas. Además se familiarizan con conceptos que luego pueden utilizar en otros 'espacios' de la cocina. Luego vino la práctica. El grupo era muy animado y se metían las cucharas los unos a los otros en los vasos de la batidora, era como una especie de danza. Así fue pasando el tiempo y para cuando nos dimos cuenta ya eran las dos. Mi tía Pilar, babettera fiel, se tuvo que ir pronto y no se pudo llevar las sopas pero se las regaló a su compañera de taller que se puso la mar de contenta. Terminamos con un vino y una degustación de sopas Babette en el jardín. Aquí tenéis unas fotos del taller.
Delantales a la espera de cuerpos.

Y por fin encuentran uno:

Una señora remolacha espera a ser triturada. La remolacha está muy rica cruda, ya sea en sopa o rallada en ensalada.

A ver que pone en el librillo de Babette que no me entero.

Los alumnos trabajaron en parejas. Aquí tenéis a Pilar y Teresa midiendo miso blanco. Darío al fondo.

Cada pareja tiene un bol diferente con los ingredientes de cada sopa. Éstos son los de la sopa de remolacha a los que había que añadir los zumos:

Y aquí tenéis los zumos que pacientemente habíamos preparado el día anterior para poder dedicar nuestro tiempo en el taller a tareas más importantes:


Ingredientes para sopa de tomate en tres variedades: tradicional, mediterranea y oriental.

Natalia cortando una manzana como quien no quiere la cosa:

Los babetteros haciendo su última sopa, de creación propia. No os perdáis a Eva mirando a ver qué salta de la batidora, quizás un gremlin?



Lola se dispone a estrujar un diente de ajo.

Las sopas terminadas las guardaron en tapers para llevárselas a casa y zampárselas sin que les viese nadie, así no hay que compartir:

El taller se acaba y nos disponemos a probar las sopas. El vinito blanco ayuda a soportar el sol castigador.


Que guena!

Carla, muy contenta, a punto de probar la sopa de ajetes. Como podéis ver, ha sido lista y se ha buscado una agradable sombra.

Un plano de cerca, qué es lo que comen? Sopa de ajetes, sopa tailandesa y sopa 'no va más'. El vino protegido del calor por una abrigo helado.

Pues eso es todo. En dos semanas tenemos el taller de El mundo de los patés y quesos vegetarianos. Os contaremos cómo fue todo y si os interesa, aún estáis a tiempo de apuntaros!
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