La panasfera: Un pedazo de pan

feb 28 2013 en El blog de Babette, panasfera por Babette

La comunicación es un instinto básico. La llegada de la tele nos ha metido en casa; en la gran ciudad nuestros vecinos se vuelven extraños; y nuestro vida social se limita a unos pocos amigos y familiares, más o menos según cada persona. Las noticias nos llegan a través de los medios de comunicación profesionales. Nos convertimos en receptores y dejamos de ser creadores de palabras, limitando nuestra capacidad de pasar información. Y de pronto surge Internet, y en unos años nos ponemos todos a hablar al mismo tiempo. Creamos pequeñas comunidades que comparten conocimiento y el que comenta lo hace sin ser elegido, sin que le den permiso (bueno, esto, claro, es debatible), sin la intervención de un periódico o la aprobación de una editorial. Compartimos, comunicamos e informamos. Como las florecillas silvestres, brotan blogs, webs y foros por todos los rincones de la red. Y entre otras cosas, nace lo que hemos bautizado aquí en Babette y en Gastroradio como la Panasfera, un mundo virtual dedicado al pan. Dentro de este mundo, hay otro, el del pan casero, todavía más pequeño (aunque nos demos importancia, la realidad es que el mundo del pan casero es canijo, nos conocemos entre nosotros y para de contar). Me atrevo a decir que en este mundo pequeño, el del pan casero, Internet ha sido clave y que sin la red no se hubiese extendido y cruzado fronteras. Nos habíamos quedado sin abuelas que nos enseñasen a hacer pan y sin vecinas que nos pasasen su pie de masa. Desaparecido estaba el horno comunal en el que hornear. El pan se compra, la oferta se reduce, y desgraciadamente, también lo hace la calidad. Y esas personas que se hartan, y deciden dejar de consumir lo que no es tan bueno como puede ser, se lanzan en muchos casos a hacer su propio pan. Esto lo digo con todo respeto a las panaderías dignas, que las hay,  y muchas, más de lo que creemos. Pero no todos los pueblos, quizás todavía ciudades, tienen acceso a una panadería digna. Así que algunos de nosotros empezamos a hacer pan para comer buen pan (en mi caso empecé a hacer pan por la curiosidad de hacer pan). Lo que pasa que cuando uno hace su primer pan para comer buen pan, no es consciente de que se está metiendo en el Hotel California, en camisa de 11 varas, que una vez uno prueba lo que es hacer pan, el vicio se instala, absorbe, enamora, y no basta sólo con un fantástico producto final. Nos volvemos adictos al proceso de creación, a hacer pan, a secas. A comerlo también, pero sobre todo a hacerlo, y contemplarlo con reverencia.

No es sorprendente, por tanto, que haya muchos blogs de pan, algunos conocidísimos, otros menos, no por ello menos buenos. Hoy hablamos de Un pedazo de pan, este blog tiene presencia, los que formamos parte del micromundo del pan casero, sabemos de su existencia. Me gustaría decir que lo he descubierto indagando aquí y allá pero no ha sido así, cuando uno bloguea, forea, navega, se lo acaba encontrando. Esta entrevista con Eulalia, su autora, precedió a la que grabamos para Al pan, pan, sección del programa Entre fogones de Gastroradio. Podéis escucharla aquí.

Blog:  Un pedazo de pan

Fecha de lanzamiento: Noviembre de 2010

Lugar: Sevilla

Autor/a: Eulalia W. Petit de Gabriel, soy Circe en la red

Temática: Pan, mucho pan,  y algo de repostería

Frecuencia entradas:  Ahora mismo dos entradas a la semana. He ido adaptadon el ritmo a mi vida personal y profesional, pero nunca he llegado a publicar más de tres veces a la semana. Ahora mismo publico una receta cada semana y otra entrada sobre cuestiones técnicas, libros, cursos, eventos….

Cuéntanos cómo comenzó este blog, ¿en qué momento preciso se te ocurrió convertirte en bloguera y por qué?

Comenzó en una etapa en la que yo estaba realizando una labor de asesoría externa, fuera de mi puesto de trabajo habitual. El contacto con una realidad completamente distinta a la mía habitual –que es la docencia y la investigación- me hizo pararme a pensar en cómo entendía la vida. Y en esa reflexión sobre la vida, una gran parte gira en torno a lo que hacemos, lo que producimos y lo que compramos. Vengo de una familia numerosa, en la que siempre se ha “producido” muchas cosas de consumo: ropa, jerseys, patés, turrones, dulces, mantequilla, queso…. He visto a mi madre aprender a hacer casi de todo….

Y a ello se unió que unos años antes mis hermanas me habían regalado mi primer libro de pan. Comencé a hacer algunos…. Pero nacieron mis hijas y mi vida entró en una etapa vertiginosa… cuando todo volvió a su cauce empecé a hacer cursos –tuvo mucho impacto en mi visión del pan el que hice con Andrew Whitley en Cumbria-, y el pan corría ya por mi sangre y llenaba de harina micocina.

Até cabos y nació el blog.

¿Y quién es la autora de este blog? Háblanos un poco de ti.

Soy una mujer de 43 años, muy felizmente casada (la mejor decisión de mi vida), con dos hijas risueñas y buenas como dos soles, que van creciendo y haciéndome descubrir el mundo de nuevo a través de sus ojos. Soy profesora universitaria, lectora, conversadora,… me gusta cocinar, reunirme con la familia y los amigos y las más de las veces somos los anfitriones. Tengo otras pasiones y hobbies, aunque en un momento dado y como el tiempo es el bien más escaso que poseemos, decidí dejar algunos para la tercera edad, los más sedentarios.

Podríamos decir que me he reservado esta década –y por lo menos la siguientes- para el pan, ahora que todavía tengo energía que derrochar en el amasado.

¿Cómo ha ido evolucionando Un pedazo de pan? ¿Ha cambiado tu perspectiva, tu relación con el medio, de los orígenes hasta ahora?

Por supuesto, ahora mismo es como una segunda piel. Al principio era un proyecto que tomaba cuerpo día a día, sin planificación excesiva. Era fruto del “poder hacer” más que del “querer hacer”.

Ahora en cambio, detrás del blog hay un proyecto con una dimensión formativa y cultural, así como una vocación por desarrollar redes con otros que quieren acercarse al pan casero e incluso dar el salto semi-profesional.

¿Y tus lectores? ¿Qué sabes de ellos?

No mucho, y tan sólo de unos pocos. Es un blog peculiar, en el sentido que no tiene un número alto de seguidores (unos 270 más o menos) identificados. Pero el número de visitas diarias es superior a las mil, desde hace unos meses. En dos años, ha recibido más de 250.000 visitas.

Pero algunos lectores se han convertido en magníficos amigos panarras. A raíz de intercambios de comentarios y preguntas surgen unos vínculos fascinantes: a algun@s los conozco físicamente y otros no.

A veces, sin embargo, resulta abrumador. No son tantos los comentarios que recibo, pero sí correos electrónicos pidiéndome consejos, incluso me han consultado varias veces gente que quiere lanzarse a un negocio profesional. Pero no siempre considero que pueda ayudarles, por lo que les remito a otros más cualificados o a cursos y recursos más específicos.

¿Qué papel juega el pan en tu vida?

En la alimentación de nuestra familia es clave: comemos mucho pan. Y para mí es una fuente de satisfacción continua. Me permite ser creativa, hacer ejercicio físico (todo el amasado lo hago manual, hasta de las masas más complicadas), hacer regalos y  sentirme yo regalada con las sonrisas de mi familia, que acompañan a cada nuevo pan que sale del horno.

Y es un puente que me ha permitido salir de un mundo profesional muy específico y entrar en contacto con gente diversa como la sociedad en que vivimos, pero con su mejor selección. La gente que se entusiasma con el pan casero y artesano tiene algo muy especial: generosidad, alegría de vivir, ansia de aprender y compartir….

¿Y qué papel juega Un pedazo de pan, el blog?

Me gusta escribir, es parte de mi profesión. Pero el blog me ha llevado a un terreno a medio camino entre lo íntimo y lo profesional, entre lo creativo y lo descriptivo, que me hace poner la imaginación al servicio del teclado, la creatividad al servicio de la claridad.

El blog me ha llevado a superar algunas de mis carencias. Nunca había hecho una foto decente. Y nunca suena excesivo pero se queda corto en mi caso. Y con el blog estoy aprendiendo a velocidad de vértigo (aunque a alguno dos años no se lo parezca) sobre fotografía, composición,….

Tengo que reconocer que a veces puede convertirse en una pequeña losa, un debería más en la lista interminable de una vida cotidiana en la que me faltan manos, horas, minutos… Pero suelo salir de esos baches momentáneos gracias a un correo electrónico o un comentario que me llena de nuevas ganas y urgencia por retomar el ritmo y el control

Has comenzado a dar cursos de pan para principiantes y menos principiantes. Preséntanoslos.

Son cursos muy básicos del tipo: esto es la harina y esto el agua. Esto se llama banetón, pero no es imprescindible.

Son cursos de introducción, en dos modalidades: pan con levadura y pan con masa madre. Son cursos de un día completo en los que cada participante hace de principio a final al menos tres tipos de pan, más uno que solemos tomar en el almuerzo que compartimos. Se trata de que aprendan lo básico sobre ingredientes, utensilios y procesos (hago mucho hincapié en las técnicas de amasado y de formado), que pierdan el miedo a las masas húmedas, al control del tiempo, que sepan ajustar las recetas, calibrar la ecuación levadura+temperatura=tiempo y hacerla entrar en sus horarios de vida.

Al mismo tiempo, me esmero en que entiendan básicamente qué ocurre a nivel físico y químico. Hay que asumir que la masa de pan es una masa viva a la que mantener calentita, alimentada y ordenada para que nos ofrezca como resultado una hogaza bella (o molletes, o focaccia o lo que sea).

No me considero preparada para impartir cursos avanzados. Aunque experimento mucho para desarrollar técnica en panes típicos del Sur, que utilizan harina de trigo duro, lo que da a las masas cualidades peculiares (molletes, bollos sevillanos, que es un tipo de pan candeal de pequeño tamaño…)

Los cursos nacieron gracias a una amiga, que vino a casa a hacer un día pan conmigo y me empujó a preparar un material básico para ella. Ella luego me animó, se lo dijo a unas amigas para que se apuntaran… y poco a poco le cogí gusto. Me gusta enseñar, me gusta aprender a través de los que se apuntan: sus preguntas son a veces fuente de nuevos trabajos y nuevas formas de ver y explicar algo que uno pensaba entender. Enseñar es aprender dos veces, dicen. Y yo lo puedo corroborar.

Sin blog ¿crees que te hubieses animado a dar cursos? ¿te puede cambiar la vida por un blog?

Creo que no me hubiera animado: el blog ha sido una referencia. El que llega a los cursos llega a través del blog o a través de conocidos que lo lee.

Un blog te cambia la vida desde el momento que lo das a luz: es parte de tu tiempo, de tu vida familiar, de tus amistades, de tus inquietudes… y además hace nacer proyectos (no sólo los cursos: viajes, encuentros..).

Pan casero ¿por qué? ¿para quién?

Cualquiera se merece comer buen pan. Algunos tienen la suerte de tenerlo fácil y cerca, el que puede acercarse a comprarlo a Baluard, por citar un ejemplo incuestionable.

Pero el que no lo tiene al alcance puede hacer el suyo propio. Y no sólo por necesidad, sino por gusto. Se puede domesticar el ritmo del pan y acomodarlo a nuestra vida. Y produce satisfacción y plenitud en el que lo hace y en aquel(los) con quien(es) lo comparte.

Mi pan es para nuestra familia, y a veces para regalar a amigos, llevar a reuniones,…

En tu blog se nota que te gusta experimentar con harinas, ¿nos lo cuentas?

Me gusta experimentar, mezclar, comparar y analizar. Una vez superada la etapa básica del terror ante las masas, cuando ya las conoces, sus hidrataciones, sus texturas… se aprende mucho mezclando y cambiando harinas.

En ese sentido, yo creo que un motor de mis inquietudes es la cercanía de Pablo Conesa Alternative Bakery (para mí y hasta ahora entre los que conozco, el panadero que más sabe de harinas): visitarlo y conversar con él de harinas es abrir los ojos a los colores del mundo, a los infinitos matices….

Ahora tengo dos intereses concretos: de un lado explorar todo lo posible la harina de trigo duro (durum) en la panificación. De otro, tengo muchas ganas de probar las harinas de Roca. Oigo hablar muy bien de ellas últimamente y he podido conocer a Lot Roca recientemente en Madrid (Pan, Pan, 25 de enero de 2013) y me gustó mucho poder intercambiar impresiones con ella. Es muy profesional, también.

Cada vez hay más blogueros, ¿recomiendas la experiencia?

Desde luego que escribir un blog enriquece mucho. Pero también exige. Es importante diseñarlo bien, ponerse metas realizables…  Hay muchos blogueros y muchos blogs que comienzan a estar abandonados… cuya actualización es muy irregular… Y es una pena.

Para mí no hay duda de que ha sido un acierto. Pero ahora mismo yo no sé qué vida tendrá el mío. Al cumplir cada año del blog y  renovar el dominio, me paro a reflexionar sobre el conjunto de la actividad del año y diseño unas líneas estratégicas para el año siguiente: de qué quiero prescindir, a qué quiero dar más relevancia, qué nuevos campos explorar, si quiero cambiar algo en el modelo estético, literario o de contenidos…. Creo que es básico para que sea dinámico y respondan a nuestra propia vida cambiante.

Tres de tus entradas favoritas de Un pedazo de pan

Una dulce: un bizcocho de chocolate hecho con Masa madre, para aprovechar el exceso de producción y que es sublime, perfecto para comer solo, rellenar, usar de base en tartas…. Aguanta emborrachados, rellenos y coberturas y se mantiene húmedo y jugoso gracias a la masa madre, lo que permite preparar la tarta con mucha antelación, http://www.unpedazodepan.es/2012/08/vicio-o-virtud.html

Un pan típico de Andalucía, que he trabajado mucho a nivel técnico: Bollerismo, http://www.unpedazodepan.es/2012/08/bolleurismo-de-pro.html

Una entrada técnica, cualquiera de la sección SOS del blog serviría. He escogido la que escribí sobre el uso de la malta diastásica. Es mi forma de entender el blog: primero explico por qué he llegado a la cuestión, luego la literatura que he encontrado y qué nos porta y por último un experimento para ver cómo funciona, http://www.unpedazodepan.es/2012/06/no-hay-malta-que-por-bien-no-venga.html

Otros blogueros a los que admiras…

En el campo panarra:

  • Wild Yeast
  • Hilmar, de Mis recetas favoritas
  • Ibán Yarza, en La Memoria del Pan
  • Alberto Porres Roteta en Ogia ta Labea, un pedazo de profesor de panadería en Gijón.
  • La gente de Panarras.com (no los conozco personalmente pero son unos fieras, muy en la línea de lo que a mí me gusta).
  • Y por supuesto soy asidua a El Foro del Pan y al grupo de Amigos del Pan en facebook.

Publicidad en los blogs, ¿a favor o en contra?

No estoy en contra, en absoluto. Es una decisión personal de diseño, economía y filosofía. Mi decisión ha sido no aceptar publicidad. Pero es que en el momento presente para mí no es una herramienta profesional sino de placer. Quizás si yo dependiera de las actividades que giran en torno al blog profesionalmente, tendría otra forma de encararlo.
Creo que con control por parte del autor, y escogiendo un sector muy afín de productos no hace daño. Yo no suelo recomendar productos, salvo que utilice uno concreto que me resulte especialmente bueno. Por ejemplo, me gustan mucho las harinas de El Amasadero: son buenas, son locales y me las sirven desde cerca. El servicio que da Andrés es extraordinario (con sus conocimientos del producto despeja cualquier duda que tengas o cualquier preparación que no haya salido como esperas). Pero no recibo nada a cambio. Lo hago porque creo que sus productos son buenos y su trato exquisito.

Espero que hayáis disfrutado con esta entrevista, yo lo hice. Abrazos,

Bea