Pan ecológico en Murcia, La subirana

oct 11 2012 en El blog de Babette, Para panarras, Recomendaciones por Babette

niKo llegó a Babette casi en los comienzos de la escuela, estabamos a punto de cumplir el año. Recuerdo muy bien el curso, porque eran sólo 4 alumnos. niKo vino con Marisa y desde el primer momento conectamos, eran dos personas encantadoras. Llevaban ya tiempo haciendo pan y se notaba que tenían conocimientos. Lo pasamos estupendamente. Es fácil darse cuenta de a quién le ha picado la mosca del pan, tiene un brillo especial en los ojos cuando habla de la masa, del proceso, de los problemas o los éxitos que ha ido encontrando por el camino. niKo tenía ese brillo. Terminó el curso y se fueron niKo y Marisa con sus panes bajo el brazo, son de Murcia y pensé que tardaría en volver a verlos, pero no fue así, nos hemos hecho amigos. niKo fue importante en los primeros pasos de Babette y lo sigue siendo ahora, siempre tiene una palabra amable y de ánimo, es increiblemente generoso y humilde. Porque niKo iba aprendiendo a toda velocidad, y eso que dicen de que el alumno supera a la maestra, es cierto. Se fue formando, pan a pan, y de vez en cuando comentaba que le gustaría montar algo en su pueblo, pero le faltaba confianza porque como digo, es una persona humilde. Y un buen día, ya seguro de sus panes, se tiró a la piscina. El proyecto, que primero fue palabras, comenzó a tomar forma, y hace apenas una semana abrió La subirana en Murcia, una panadería a la que llaman taller de pan, qué bonito. Esto es lo que nos cuenta sobre el nombre que han escogido:

“Para quien desconozca de dónde viene el nombre de La Subirana decirles que es como se llama una de las dos grandes acequias que recorren la huerta de Molina de Segura, nuestro pueblo. En otros tiempos fueron varios los molinos que se situaban sobre su curso, gracias a sus aguas molían todo tipo de cereales, trigo, maíz, avena, cebada…”

Me encanta. Ya me encantaban las bonitas fotos de sus hogazas, que han ido desarrollando a lo largo del verano y que todos hemos ido siguiendo a través de su página en facebook. Son más bonitas todavía que en las fotos. Ah, os preguntaréis, ¿y yo cómo lo sé? ¿es que acaso me he ido hasta Murcia para poder probarlas, tocarlas, olerlas? Pues claro, es algo que tengo que hacer, y que haré, pero en este caso las hogazas vinieron a Madrid. Me llamó niKo para decirme que iba a estar por aquí el viernes y sábado y que si nos podíamos ver, y no me dijo nada de las hogazas. Y cuando por fin nos vimos, ¡la mejor sorpresa que he tenido en mucho tiempo! Tres pedazo hogazas de La subirana. Oh, qué chulas son, que bonitas, qué profesionales, qué buenos panes. Aunque ya sabía que niKo era un gran panadero, ver las hogazas delante de mí me dejó emocionada.

Aquí las tenéis, la 1 (blanca), la 2 (semillas) y la 3 (integral):

La de semillas es mi favorita, pero son todas buenas, buenísimas, gran sabor, fantástica miga, preciosa corteza, es que no me puedo resistir a piropearlas, como dicen muchos ahora, son panes de verdad. La miga del pan de semillas:

Y foto a contraluz de la rodaja de pan blanco, ya sabéis que me gustan mucho estas fotos a contraluz.

Bueno, pues eso quería contaros, a veces hay personas que vuelven sus sueños realidad, con mucho esfuerzo y no menos valor. Eso ha hecho niKo, conocido por muchos ya por sus apariciones por distintos blogs y foros de pan. Sus hogazas se le parecen, son hogazas honestas. Si vivís cerca de su taller de pan, no dudéis en pasar a probarlas. Aquí tenéis donde encontrar sus panes (iré actualizando):

En Molina de Segura:

  • Crisol Nature en la Plaza de la Cerámica.
  • Herbolario Asclepios, Avda. del Parque, 8.
  • Supermercado Acierta, estación de servicio de la carretera del Chorrico.

En Murcia:

  • Zagaleco, Plaza de Santo Domingo, 7.
  • Alegría Herbolario, Plaza San Antolín, 4.
  • La Vía Verde en Calle Antonio Torrecillas, nº 4 – Vistabella.
  • Herbolario Herbarium, C/ Vista Alegre, 14

En Espinardo:

  • Herbolario Asclepios, Calle Clavel, 8.
  • Herbolario Herbarium, C/ Vista Alegre, 14.

Besos y abrazos,

Bea