Los amigos de Babette: miércoles (2)

jul 7 2012 en El blog de Babette, Teoría, Técnica por Babette

Alberto es un tio muy especial, va a su bola, no tiene ninguna pretensión, parece que se siente muy a gusto en su propia piel y es simpático y agradable. Y tiene bastante gracia. Es, como decía, especial. Mientras el resto de los amigos le dabamos mil y una vuelta a todo y haciamos planes del día y del día siguiente, y nos movíamos rápido de un lado a otro, y nos preocupabamos de si estabamos aprovechando el tiempo o de a qué hora ibamos a terminar, Alberto pululaba tranquilo haciendo cosas sin que casi nos diesemos cuenta, pequeños experimentos que con el paso de las horas se convertían en grandes panes, y todo ellos sin desaparecer, vamos, que hacía los suyos y también estaba metido en los nuestros.

Pues se acercaba ya el último día y se nos olvidó una biga que habíamos preparado para unas ciabattas que iba a hacer niKo. Yo estaba por tirarla cuando Alberto se acercó sin meter ruido, miró la biga, levantó una ceja y se la llevó. ‘La alimentamos y mañana la uso para algo que se me ocurra’. Yo me intenté resistir, pero Alberto ladeo la cabeza, y allá se fue con su biga y sus ideas. Al día siguiente la biga olía estupenda, aquí tenéis una foto del bichillo albertín:

Mientras preparabamos la mesa para la cata de centeno, Alberto comenzó con su experimento. Primero hizo una pasta con la biga

Parecía un niño chico (como dice Agueda) jugando con arcilla:

Y mientras la masa cogía cuerpo bajo sus manos, Alberto charlaba con niKo, porque son inseparables, fijaros que compenetración que hasta llevaban el mismo color de camisa. Cotorrean tanto que es imposible que no se les pegue algo al uno del otro:

Alberto había traído una bolsa llena de semillas, que luego me dejó de regalo en Babette y que hemos usado con los alumnos, con gran éxito por cierto. La combinación era semillas de lino doradas y marrones, pipas, sésamo y semillas de calabaza, con muchas más semillas de lino que de todo lo demás, un grandísimo acierto… bueno, pues en su masa de biga de dos días decidió usar su combinado de semillas, un bañito por encima y ya. Me gusta ver trabajar a Alberto, hace las cosas sin esfuerzo, como quien ha crecido entre masas. Aquí las dos primeras:

Alberto haciendo el tontorrón, con la boca llena de pan:

Y aquí algo más serio posando junto a sus pancitos:

Se acercaba ya el final del día, y también el horneado de los panes de Alberto, que todo hay que decir, no llegaban en el mejor de los momentos: los amigos decían que no podían comer ya más pan, que hacer sí, pero comer no, no más pan, no más pan. ¿Los querría alguien? (El agregado de la derecha es Nico, hermano de niKo, bien queridos ambos en Babette)

Y aquí los panes… ¿les saldrían o no les saldrían novios, o novias?

Pues parece que a fuerza de buen aroma a las barrigas se les olvidó por completo la hartada de pan que llevaban. Los panes de Alberto fueron los más deseados del mini-obrador, nadie se quiso quedar sin ellos. Incluso Nico (que no niKo), que nos había dicho que ya no tenía hueco en el congelador de tanto pan rico que le había regalado su hermano durante los cinco días de Los amios de Babette, y que además venía con prisa, se esperó zarandeándose de un lado a otro impaciente para llevarse su hogacita que disfrutar en casa. Alberto repartiendo los tesoros:

Doy fe, estaban deliciosos. Crujientes, llenos de aroma y sabor, ligeros y ñam, ñam, ñam.

¿Y qué podemos aprender de este experimento? Pues que podemos no tirar nuestra biga si no la usamos… ya sé que eso lo dicen los libros también, pero el caso es que viéndolo así en vivo pues se le queda a uno más en la cabeza, basta con refrescarla de nuevo y al día siguiente, tachán. Que Alberto y sus experimentos son siempre bienvenidos. Y para mí lo más interesante de todo, que no hace falta llenar de semillas un pan como hago yo, que si son buenas y ricas, una capita por encima le da ya aroma de sobra a la hogaza. Y qué SIEMPRE HAY HUECO EN LA BARRIGA, SI EL PAN ES BUENO.

Besos y abrazos,

Bea