Los amigos de Babette: martes

may 2 2012 en El blog de Babette, Teoría por Babette

No sé si recordáis que la entrada del lunes terminó con la conclusión de que iba a llegar tarde otra vez a mi encuentro con los amigos de Babette, y así fue, aunque tan sólo por unos minutos. La culpa, la entrada otra vez. Agobiada de que los pobres amigos tuviesen ganas de sentarse y tomarse un café, decidí aparcar en segunda fila, sacar bolsas, abrir puertas y luego ya ir a buscar sitio para el coche. Pues para mi gran sorpresa, me encontré con esto…

Ningún amigo a la vista. Me pregunté, ¿he llegado la primera? No puede ser. Y mire de izquierda a derecha a ver si los malos de los amigos se habían escondido. Pero no. De inmediato saqué la cámara para hacer una foto y presumir luego aquí de haber llegado antes que el resto. Fue entonces cuando escuché gritos, eh, Bea, eh, y al darme la vuelta me encontré con esto otro:

Los amigos se habían escondido, primero Elo, y así uno tras otro, contemplando a los siguientes llegar y preguntarse si eran los primeros. Nos reímos mucho. Por cierto, mientras nos haciamos fotos mutuamente, yo a los amigos y los amigos a mí, nos cruzamos con Alfonso al que saqué foto y prometí que aquí saldría hoy:

Pues tras las risas, a trabajar. Este pan de Alberto lleva un 50% de sémola, y una hidratación del 75%, o por ahí, como siempre dice él, ’75, 80, por ahí’. Nos gustó mucho, una miga algo amarilla, con saborcito bueno, corteza crujiente y bonito color, un pan muy rico, otro campo que explorar el de los panes de sémola.

Ni cortos ni perezosos nos pusimos a zampar el pan con la deliciosa mermelada de Virginia que ha sido todo un éxito y el fantástico membrillo de mi alumna Ana-Amparo que ha sido celebrado por todos los amigos, Alberto sacó esta foto porque dice que así salgo yo en alguna:

Catamos un par de panes más de harinas blancas de cilindro (¿se dice así?) pero no fueron especialmente memorables, ricos, pero no como para subir más fotos, que os vais a aburrir de tanto pan y tanta miga. A cambio os pongo a los amigos mirando la entrada del lunes en el Canal Babette. El bueno de niKo se ha traído su portatil y así podemos conectarnos de vez en cuando, entre hogaza y hogaza.

Patricia y su proyecto: un pan con doblados y otros sin. Los resultados mañana, que nos han sorprendido a todos, aunque no sabemos cómo son de fiables pues la de los doblados pasó la noche en mi nevera y la otra en la del cole, y la del cole tenía menos temperatura que la mía. Pero bueno, mañana os lo enseñamos y a ver qué pensáis.

Os incluyo este relato fotográfico que tiene algo de acertijo: ¿qué ha ocurrido aquí?

¿Recordáis los panes de maíz? El simple lo cocimos el lunes, y el compuesto el martes (el que llevaba huevo, aceite y granos de maíz dulce cocidos). Tienen una pinta estupenda, y aunque me gustaría poder contaros qué tal estaban, no puedo, porque no los catamos hasta el día siguiente pues ibamos a explotar ya de tanto pan. Nuestras papilas gustativas pedían tregua. Pero al menos podéis ver su aspecto, el compuesto a la izquierda, el simple a la derecha:

Y ésta es la miga del simple:

Y ésta la del compuesto:

Antes de irnos horneamos nuestros experimentos centeneros, cinco panes, uno a lo Babette (no es que sea a lo Babette, pero es el que preparamos habitualmente en Babette, con masa boba, o remojado), y los otros con escaldados a diferentes temperaturas (40C, 60C, 80C, 90C) siguiendo los consejos de Patricia. Quedaron requetebonitos, no utilizamos el sistema de horneado que usamos en la escuela, pues tuvimos que cocerlos con otros panes que pedían horno,  pero tienen un aroma que promete:

Y Alberto con los suyos, con un 30% de trigo, pruebas sobre porcentajes de escaldado, uno todo él de harina escaldada, otro sin escaldado alguno, y un tercero con la mitad de la harina escaldada.

Mañana veremos los resultados, y me he propuesto encontrar a alguna víctima entre los amigos para hacer una cata a ciegas.

Besos y abrazos,

Bea