Casa Benigna

abr 24 2011 en Recomendaciones por Babette

Ayer volvimos de Londres y por la noche nos fuimos a cenar a Casa Benigna (C/ Benigno Soto, 9, 28002 Madrid, 914 133 356, metro Concha Espina). Nos encantó. Ya habíamos estado antes, con un grupo muy grande, y no pudimos disfrutar tanto, pues pedimos mucha entrada, hubo mucha conversación interesante y excesivo humo (creado por nosotros). En esta ocasión fuimos con dos amigos daneses, Thomas y Tina, y la conversación fue igualmente interesante pero mucho más tranquila lo que nos permitió comer con pausa y dedicarle tiempo a cada plato. Pedimos el menú, aunque no sé si lo haremos la próxima vez porque es mucha comida. Nos ayudó a elegir las entradas el chef Norberto Jorge, que además nos explicó los secretos de sus carnes y pescados que conserva con métodos tradicionales y que ahuma él mismo (nos podría dar unas clases en La cocina de Babette).

De primero nos trajeron unas berenjenas con pato que se deshacían en la boca, un tomate con mojama de atún muy rico (aunque lo menos llamativo de la noche), y un plato de pescados y carnes ahumadas y marinadas que para mí fue todo un descubrimiento y me hace querer volver a Casa Benigna a tomar sólo eso, bueno, lo que me hace querer sobre todo es que me adopte Norberto y me enseñe toda la técnica que esconden estos pescados y carnes. Lo más gracioso de la noche es que mientras todos contemplabamos la carta nuestros amigos daneses encontraron un plato de su tierra, y tras comentárselo a Norberto, se pusieron todos a charlar en idiomas extraños, bonitos y crujientes, que Chris y yo no entendíamos pero escuchabamos entretenidos.

De segundo tomamos los famosos arroces en patella. Tras muchos quebraderos de cabeza (y varios tropezones) sobre dónde llevar a comer rica paella a los amigos que nos vienen a ver a Madrid, por fin hemos dado con la solución. Vaya arroces, tanto el uno como el otro (uno de marisco y el otro ahumado, creo que lo llaman de presa). No sé qué deciros, nos encantaron a todos, sabor a raudales, grano suelto, y riquísimo y sutil socarrat. La patella, invento patentado de Casa Benigna, es una especie de paella de cobre sin asas que al parecer mantiene el calor más tiempo, así los comensales se hacen con su cuchara de madera y comen de la propia patella colocada en el centro de la mesa. Creo que nuestros amigos daneses, hispanófilos perdidos, quedaron muy contentos.

Casi olvido el postre, muy rico pero menos memorable, aunque al final nos trajeron unas tazas con chocolate y croissants en miniatura de lo más cucas que hubieran hecho las delicias de mis sobrinas. El restaurante, por cierto, es carito, 50 euretes por cabeza aprox. pero merece la pena si uno se lo puede permitir de vez en cuando.

Sólo apuntaría ya que podrían mejorar los panes, que creo que es preferible no tomar aunque los aceites que te dan para mojar son bien ricos (oh, y unas aceitunas sabrosas). Con el amor de Norberto por las cosas bien hechas, igual Casa Benigna acaba por ofrecer panes artesanos de masa madre…

No me llevé la cámara porque tras el viaje a Londres y las muchas fotos que he hecho (ya las iré subiendo), quería libertad. Así que me tomo también la libertad de incluir estas dos que he encontrado navegando por la web. La primera la he sacado de la propia cuenta de facebook de Casa Benigna (preguntarle a Norberto el significado de todas esas sartenes y pucheros en la pared, es fascinante):

La segunda es de Jesús Encinar:

Besos y abrazos,
Bea