Sherpa y el pandoro

ene 20 2011 en El blog de Babette por Babette

A muchos (¡había puesto ‘ha muchos’, ¿cómo puedo ser tan burra? ¡¡¿yo cómo no me habéis dicho nada?!!) os he contado ya el drama que supone para Sherpa cuando en la escuela se acerca la temporada del pandoro. Durante los meses que estuvimos practicando esta delicia de pan festivo, Sherpa se volvió adicto al pandoro. No es que se lo diesemos como cena, pero el recogía las miguitas y alguna que otra más gorda que le daban sin permiso y desde entonces nada le gusta más que el pandoro. Uno de los experimentos fracasados acabó en el huerto (que ahora no es huerto pero algún día volverá a ser) para que se lo zampasen los pajaritos, y el pobre Sherpa nos miraba y les miraba sin entender por qué nos portabamos así de mal con él. A partir de entonces, cuando les damos a los pajaritos los experimentos fracasados de la escuela, nos aseguramos de que no salga al jardín el perro, para no ser malos. Pero cada vez que preparamos un pandoro, Sherpa sólo tiene que ver el molde para empezar a babear, y se pone nervioso como un niño el día antes de Reyes, hay que verlo para creerlo. Aquí le tenéis contemplando un pandoro a la espera de hincarle el diente (no tuvo esa suerte), bueno, le dimos una pizquita. Es tan bueno que nunca salta cuando nos damos la vuelta, y espera paciente y torturado.

Mo no tardó en darse cuenta de lo que pasaba y se unió a la intensidad de las miradas, a ver si entre dos conseguían darnos pena.

Besos y abrazos,

Bea