Las colinas de la baguette

jul 25 2010 en El blog de Babette, Técnica por Babette

Seguimos con mis experimentos tratando de domar la baguette en Amsterdam, con harina nueva, levadura nueva, sal nueva, horno nuevo, espacio limitado y en fin, sin mi querida cocina, aunque con muchos de mis utensilios, por algo me he venido con couche, rasqueta, lame, plásticos, báscula, cernidor y batidor al hombro. Pese a todo, me siguen faltando cositas.

Bueno, pues como os comenté hace un par de entradas me había fallado la caramelización de la baguette y el greñado pues no me iba a venir con mi bandejita de piedras volcanicas en la maleta. En este segundo intento, utilicé como alternativa hielos en la bandeja del horno, además no me despiste y la fermentación fue más correcta (la última vez la deje fermentar demasiado tiempo). El resultado ha sido bastante mejor. Pero antes, aquí me tenéis haciendo la prueba de la ventana con las casitas holandesas detrás (me parece chula la foto):

Y luego la baguette. Cuando una baguette crece bien en el horno se le tienen que formar colinas, las colinas que se forman con la cima de los cortes. La baguette no es un palo recto, es una línea voluptuosa. Las colinas de las baguettes son muy importantes, indican que todo ha ido bien.

En esta otra foto notaréis que los extremos de la baguette se han levantado ligeramente, muy chulapos. Esto con piedra es más fácil que ocurra. Es como si la baguette fuese una goma estirada.

Y aquí la rica miga:

Todavía no la hemos probado, pero por el olor está más rica, normal, la corteza ha quedado más dorada y además aumenté la cantidad de sal pues la sal que he encontrado sala poco (por cierto, lo de poner sal en mi lista de cosas imprescindibles con las que viajar se debe al pan, no a que vaya por la vida sacando mi salerito en casas de otros, ah, y he añadido algo nuevo a la lista otra vez: una taza, pero una de las grandes, lo que los ingleses llaman mug, me ponen muy nerviosa las tazas enanas en las que sólo caben tres gotas de té). Lo que esta baguette no tiene es la corteza quebrada que se produce cuando se saca del horno y ante el cambio de temperatura la baguette se encoje, se retrae, haciendo ‘crac crac crac’, o cantando, como dicen algunos. Bueno, todo se andará.

Besos,

Bea