Panes festivos: Berawecka y Roscón de Reyes

dic 26 2009 en El blog de Babette, Talleres de Pan artesano, Talleres de Panes festivos por Babette

Por fin un rato libre para subir las fotos que me dio Heidi del taller de Panes festivos: Berawecka y Roscón. Lo pasamos muy bien todas juntas (en este primer taller no había ningún chico) y luego repetimos en diciembre con el Pandoro. Pero eso ya lo he subido. Y todavía me quedan por subir las fotos del entrañable taller de Panes regionales: País Vasco, que por cierto tenemos la userte de poder repetir en enero.

Bueno, pues aquí va. Primero, los ‘tropezones’ de la berawecka. En este pan lo que mandan son los tropezones, la masa es un pegamento y poco más. Estos tropezones llevaban de todo, manzana y pera descada, almendras y nueces, piel de limón y naranja escarchada, higos secos, dátiles, pasas… y creo que ya, todo ello bañado con kirsch y aromáticas especias navideñas como la canela, el clavo o la pimienta. La maceración fue de 24 horas aunque lo puede ser de menos, ¡y de mucho más!


A continuación la masa que lleva harina de centeno y el caldo del remojo de las manzanas y peras antes de ponerlas a macerar con el resto de los ingredientes y el kirsch.

Y a mezclar:

Parece un poco seca, ¿verdad? pero es que el centeno tarda en hidratarse, así que hay que tener paciencia y seguir mezclando.

Las alumnas se disponen a ‘romper’ los tropezones en la masa, trabajo arduo pero placentero.


Enharinando las bandejas donde se hornearan las beraweckas, que en este caso eran ácimas.

Con todo listo, nos disponemos a cortar la masa y pesar piezas de 200 gramos, como marca la tradición. Salen muchas y así el esfuerzo merece la pena, sobre todo porque duran y duran.

Las beraweckas en su bandeja.

Decoradas. Por cierto, no las glaseamos después del horneado, lo deberíamos haber hecho pues así la decoración se pega.

Horneándose…


Enfríandose:

Y todas al carrito a esperar a que sus dueños se las llevasen a casa al final del taller:

Y ahora el roscón. Primera masa, en este caso con masa madre:

Después del levado:

La sacamos y boleamos con una rasqueta, es muy húmeda y con las manos queda peor.

Nos mojamos las manos para formar el roscón:

Y preparamos el papel de cebolla:

Los roscones ya formados:

Los pintamos con huevo…

Y listos para el segundo levado:

Mientas esperamos, un rico aperetivo de pan de masa madre y paté de pimientos:

Y a escoger las sorpresas, las había de monitos y de hadas, ¡y también habas!


Foto de equipo, todas con las coronas:

También aprovechamos para preparar la fruta escarchada, es un gusto tener pinches, fijaros lo bien que me cortaron la piel de naranja:

¡Y a decorar!


El resultado, cada uno de su padre y de su madre. Al que no le queda un hueco libre es el de Catalina, una forofa de la fruta escarchada como se puede observar.

Añadiendo azúcar humedecida a los roscones. Por mucho que os guste, no os paséis pues de lo contrario el pan no levará como debe en el horno.

Y al horno:

Ñam, ñam:

La cajita que les dimos a las alumnas le daba un aspecto casi demasiado profesional al roscón, ¡se tiene que notar que está hecho en casa! Pero es una manera muy cómoda de transportarlo.


Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Espero que estéis pasando todos unas felices fiestas y que la entrada de año sea rica rica.