Roscón de reyes

dic 12 2009 en El blog de Babette, Talleres de Pan artesano, Talleres de Panes festivos, Teoría por Babette

Espero que os diviertan estas imágenes. Preparando el taller de Panes festivos: Roscón de Reyes, me puse a experimentar con otros edulcorantes, como la stevia y el sirope de agave. Los alumnos siempre aportan mucho en la escuela, y Javier, del primer taller de roscones, me dijo que para sustituir el agave por azúcar hay que poner la mitad del primero. Yo en este experimento, del que os incluyo las fotos, añadí sirope de agave a ojo porque todavía no había hablado con Javier. Y luego en clase, tres alumnos probaron con el agave. La verdad es que el resultado no fue maravilloso, porque las masas se volvieron muy pegajosas, en parte porque no se nos ocurrió rectificar los ingredientes líquidos y lo deberíamos haber hecho. Así que los alumnos que escogieron el agave sufrieron lo suyo durante el amasado, y tuvieron que añadir más harina, pero luego a cambio se llevaron un roscón más grande a casa, jaja. Bueno, el caso es que yo no abandono la empresa y seguiré haciendo pruebas con estos dos edulcorantes. ç

El resultado de mi primer roscón de sirope de agave no estuvo mal, poco dulce me pareció, pero rico, aunque un poco menos esponjoso de lo normal. El de stevia… muy divertido, porque el roscón salió verde. Hay una stevia que venden en ebay que es blanca, vamos, está más procesada, pero supongo que como ventaja no tiñe el roscón de verde. Yo utilicé la hoja triturada, y el roscón salió, pues eso, verde. De sabor no me entusiasmo porque se notaba ese toque a regaliz negra que deja la stevia, y es raro. Es raro sobre todo porque no es algo a lo que estemos acostumbrados en el roscón, pero a Chris, que es inglés, le gusto más que el otro, dice que como él no tiene recuerdos de la niñez sobre a qué debe saber un roscón, es mejor juez. No sé, tendré que probar usando menos stevia, a ver qué tal. El color verde a mí no me molesta, me parece hasta gracioso. Aquí van las fotos.

Roscón hombro a hombro:

La miga, se nota todavía más el tinte natural de la stevia:

No son muy esponjosos, aunque cuidado, los roscones tampoco deberían ser demasiado esponjosos, a veces los que se venden resultan algo abizcochados, y el roscón es un pan dulce, no un bizcocho. Estos dos eran roscones muy pequeñitos, de 250 gramos, los tenía que haber hecho más pequeños pues salieron con demasiada corteza y poca miga. Pero ricos, eso sí, sobre todo el de sirope de agave.

Y ya que hablamos de roscones os pongo un par de fotos del taller de Festivos de diciembre (tenemos otro en enero). Aquí las sorpresas y las habas que los alumnos meten en sus roscones:

Las cajas en las que se llevan los roscones, las coronas y poemas que leer a la familia antes de hincarle el diente al roscón:


Aquí las bolsas que se llevan de regalo y que incluyen dos coronas, dos sorpresas, dos habas y una bonita caja para sorprender a la familia el día de Reyes:

Y por último el grupo pintando roscones de huevo y cortando las frutas escarchadas (no os perdáis las coronitas que llevan puestas):

Os preguntaréis, ¿y los roscones? Pues no saque más fotos porque ocho personas haciendo roscones le mantienen a una muy ocupada, pero estoy esperando a que manden copias algunos alumnos y entonces las subiré. La verdad es que el roscón no es difícil de preparar en casa y sale riquísimo. Merece mucho la pena y esto no os lo digo para que os apuntéis a nuestros talleres, porque hay muchas recetas en internet para los autodidactas entre vosotros. Esta Navidad, haced roscón en casa. Además, a los niños les encanta ayudar. Yo ya he preparado roscones con mis sobrinas, y con Julia, que es alérgica a los lácteos, lo hicimos de aceite y quedó requeterico. Así que ¡manos a la masa!

Saludos,

Bea