El chucrut y su chucrutera

nov 11 2009 en Tienda por Babette

Después de tres meses esperando a recoger la cosecha en La cocina de Babette, por fin Diana y yo nos pusimos manos a la obra. Tengo que darle todo el mérito a Diana, que viene de Rumanía y conoce el mundillo del chucrut de primera mano. A finales de agosto, como nos había llegado por fin la chucrutera alemana, decidimos lanzarnos a preparar nuestro primer experimento con ella. Utilizamos la de diez litros para poder hacer repollos enteros, así luego puedes utilizar las hojas como rollitos. La gracia de la nueva chucrutera es que lo metes todo dentro y te olvidas porque tiene una forma de sellar la tapa con agua que no permite que entre el aire pero si que salgan los gases. Pero el caso es que al poco de empezar me fui con Chris a Inglaterra unos días, y a la vuelta, con este clima seco y caluroso de Madrid, el sello de agua se había evaporado y los repollos habían desarrollado esa capa blanca tan habitual que se supone que evita el sello de agua, mea culpa. No es que sea nada grave, se quita y punto, pero ya con la duda de que volviese a salir seguimos abriendo la tapa y estropeando el invento, pues uno no puede abrir la tapa. En fin, que la continuamos preparando por el método tradicional, o sea, abriendo de vez en cuando y quitando la capa blanca. Diana se guiaba de su olfalto y hará unas dos semanas decidió que olía como tenía que oler, y por tanto, que había llegado el momento de recoger la cosecha. Aquí tenéis las fotos, ñam ñam.

Empezamos con Diana y la chucrutera:

Diana probando las zanahorias que acompañaban al chucrut, ¡qué ácidas!

El repollo…

Las zanahorias…

El zumo de chucrut:

A la botella:

Contraluz:

Sacamos cinco botellas:

Y a guardar el chucrut:

Y esa noche primer plato con chucrut, una rica ensalada:

Y ya está. La próxima, el maravilloso vinagre de manzana que hemos hecho en casa. Para abril, primeros talleres de fermentados, método alemán y método japonés.

Hasta pronto,

Bea