Las mejores setas de Madrid: El cisne azul

mar 6 2009 en Recomendaciones por Babette

Ayer nos fuimos a descubrir una joyita madrileña que nunca antes habíamos visitado: El cisne azul. Me gustan mucho las setas pero sé muy poco sobre ellas y tampoco se me da demasiado bien cocinarlas, algo que quiero rectificar en los próximos meses. El Cisne Azul, un bar con mesas para comer, te obsequía con un menú cuajadito de setas que puedes combinar con huevo, foie, queso de cabra, colas de cigalas, carpatxo, gulas, mollejas de cordero. ¡Qué idea tan brillante! Un bar como otro cualquiera pero especializado en un producto de sibaritas. Está situado en la Gravina 19 (91 521 37 99), continuación de Almirante, pero sin ninguna de las pretensiones de esta calle. El personal muy amable. Tuvimos que esperar un poquito porque no se puede reservar y el sitio es pequeño pero a los 20 minutos de llegar estabamos sentados y revisando la carta.

De primero pedimos esparragos silvestres con pimentón de la Vega, y he aquí la primera tragedia: los esparragos buenísimos, tan ricos que se me olvido hacerles fotos. También nos zampamos unas anchoas de Santoña con queso Burgos, para mi gusto lo menos destacable de toda la comida. Lo mejor estaba por llegar. Casi nos pedimos una mezcla de setas, siendo burros como somos en esto de los níscalos, pero el camarero nos recomendo no hacerlo pues así juntas acaban sabiendo todas iguales.

Nos pedimos boletus con zamburriñas y lentinus con yema, creo. Bueno, de morirte. Quiero volver la próxima semana y la siguiente y la siguiente. Quiero que sea otoño y volverme su mejor cliente. Quiero, de hecho, aprender a recogerlas en el bosque y aprender a prepararlas en casa. Nos gustaron tanto que de nuevo se nos olvidó fotografiarlas. Pero prueba de que nos gustaron aquí tenéis el plato vacío:

Y aquí las cestas de setas:

Y los esparragos con bonitas enokis:

Y aquí el cocinero que no le gusto esta foto pero yo creo que sale muy bien:

Lo más curioso es que hemos descubierto este sitio por casualidad pues queríamos visitar la panadería Cosmen y Keiless (más información proximamente), a cinco minutos andando, y mirando en Internet la descripción de este sitio nos convenció. En el blog ‘no se le puede llamar cocina‘ podéis ver fotos de las setas y de la entrada.