¿La mejor panadería de Nueva York?

feb 9 2009 en El blog de Babette, Recomendaciones, Rutas del pan por Babette

La cocina de Babette os presenta el secreto de Sullivan Street Bakery (533 W 47Th, entre la avenida 10 y la 11): sus panes sin amasado y de fermentación muy lenta. El dueño, Jim Lahey, montó esta panadería en 1994 y desde entonces Sullivan es considerada como una de las mejores de Nueva York y uno de los lugares que compite por el título de mejor pizza de la ciudad. Yo no la he probado más rica. Claro, te tiene que gustar la pizza de masa muy fina y crujiente porque no creo que exista ninguna más fina y crujiente que la de Sullivan en Nueva York, ni en el mundo entero. Si te gusta y te gustan las pizzas monotemáticas, te chiflaran las de Sullivan. Una es de tomate, una capita de salsa y ya está; la otra es de calabacín, para morirte, una especie de barullo de calabacín y queso que te hace gemir de placer; la tercera es de patatas, unas laminas finas y algo tostaditas; y luego esta la blanca, que no lleva nada y que también está de muerte. Las sirven a temperatura ambiente.

Aquí podéis ver la pizza de láminas de patata que volvió loco a Chris.

Y aquí la maravillosa pizza de calabacín que probamos el segundo día:

Las pizzas y nuestros cafés, pincho antes de ir al teatro:

Cuando ya salíamos, llegó un chico que se pidió una pizza blanca entera. Medía más de un metro (la pizza, bueno, y el chico también). La tuvieron que doblar por la mitad para que se la pudiera llevar a casa.

Me encanta los simple que es esta panadería, bonita pero sin pretensiones.



Está en Hell’s Kitchen, un barrio que descubrimos hace unos años cuando buscabamos un restaurante Etiopé que resultó delicioso. Nos gusta la zona, pues tiene poco turista y bastante vidilla, sobre todo la parte de la novena avenida. Como todo Mahanttan, el barrio está pasando por una gentrificación, o elitización residencial, como dicen en círculos académicos. O sea, que están apareciendo por las esquinas mejores tiendas, bares y restaurantes y la gente con dinero está comprando las casas del barrio y reformándolas. El nombre, la cocina del infierno, dice mucho de las condiciones en las que vivían sus habitantes cuando fue bautizado el barrio. Allí se asentaron los inmigrantes irlandeses más pobres a mediados del siglo XIX y en poco tiempo la zona pasó a ser controlada por bandas criminales y continuó siendo uno de los barrios más peligrosos de Nueva York hasta los años ochenta del siglo pasado.

Volviendo a temas más vanales, todos los panes que pudimos probar en el Sullivan de Hell’s Kitchen estaban buenísimos, mucho mejor que en Le Pain Quotidien. Si así se come en el infierno, creo que me voy a hacer muy mala.

Pane di commune:

Para gran pena de mi corazón, nos fuimos sin probar esta especie de grissini gigante con trocitos, bien de aceituna, bien de tomate, bien de ajo, insertados en la masa:

Aunque de postre nos tomamos un croissant:

Al salir nos encontramos con esta camioneta repartidora. Casi nos colamos para seguir zampando.

Y termino, como de costumbre, con un pequeño video del lugar.