Gorgojos en la harina y en los banetones

ene 23 2009 en El blog de Babette, Teoría por Babette

Me he estado informando sobre el problema de las plagas en la harina y las cestas de levado para evitar problemas en La cocina de Babette. Lo más habitual es la aparición de gorgojos, unos pequeños insectos con patitas que parecen mini escarabajos.



Al parecer, el cereal a veces viene ya con algún huevito y, en las condiciones adecuadas, se desarrolla y se convierte en gorgojo. Así de la noche a la mañana te los puedes encontrar en la harina o en tus banetones. Es una experiencia desagradable, es como si a tu cocina le hubiesen salido piojos.

En principio, almancenar la harina en botes de cierre hermético en un lugar fresco debería evitar la aparición de los temidos gorgojos. Pero una cesta de levado con restos de harina en pleno verano madrileño es un peligro. Aunque nuestro clima seco en principio sea algo bueno contra los gorgojos, si se ha quedado un trocito de masa pegada en alguna fisura y no te has dado cuenta, puede proporcionar la humedad que necesita la larva-gorgojo para volverse bebe. Así que lo recomendable es lavar los banetones (que se puede), frotándolos bien, y dejarlos secar al sol. Esto no hay que hacerlo cada vez que los utilicéis pero quizás en verano haya que hacerlo una vez al mes para evitar problemas. También podéis optar por guardar los banetones en la nevera durante los meses más calurosos. Y si vivís en un clima humedo, observar estas medidas con mayor atención. Lo más importante es que los banetones queden totalmente secos después de usarlos.

Si ya han aparecido los dichosos bichitos, lo mejor es lavar el baneton bien, dejarlo secar y meterlo en el congelador al menos 4 días. Esto garantiza la exterminación de las larvas. El horno no es eficaz: por un lado, los banetones no están hechos para aguantar altas temperaturas y por otro, las larvas vienen muy protegidas y muchas sobreviven, e incluso te puedes encontrar al sacar las cestas del horno con más de un gorgojo acalorado pero vivo.

También podéis optar por comeroslos vivos, buag, según recomiendan multitud de paginas Web que defienden las propiedades anticancerigenas de este insecto.

Bueno, cuidad vuestras cestas y buena suerte.