Mi nuevo horno holandés para el pan

dic 17 2008 en El blog de Babette, Teoría por Babette

Sí, sí, lo sé, me queda la parte final del taller de panes festivos por subir al blog, y también las fotos del taller de Antojos dulces y de Pan artesano de La cocina de Babette. Lo haré en breve. Pero no podía dejar que pasase ni un día más sin contaros mi último descubrimiento.

Hace varios años cuando vivía en Boston, una amiga americana me llevó a pasar Thanksgiving a casa de su familia. Iba con un poco de pereza y ahora no sé por qué: era una ocasión única de vivir una auténtica experiencia americana y encima, culinaria. El caso es que hasta su casa fuímos, pasando con el coche por una carretera sumergida en una arboleda de los más diversos colores, un otoño tan otoño que casi parecía de mentira. Al abrir la puerta de la casa nuestro olfato reconoció el aroma de pan recién hecho y en la cocina nos recibió una hogaza, que si no preciosa, sí pedía con su aspecto rústico que nos la comiesemos antes de que llegasen los otros invitados.

La abuela me explicó como la había preparado, no era con masa madre pero yo por aquel entonces no sabía nada de masas y mucho menos de masas madres, así que sus explicaciones me parecieron magia, alquimía. Al rato por el rabillo del ojo vi una especie de caldero de hierro, casi tan bonito como el pan. Me acerqué a él muy contenta para pasar los dedos por sus paredes cuando la abuela americana pegó un grito y, con unos reflejos sorprendentes para su edad, se interpusó entre el caldero y yo. Luego me explicó lo que era, un Dutch-oven, un horno holandés que según ella lograba que el horno corriente de su casa se convirtiese en la cuna perfecta para que su masa de pan se hiciese hogaza, transformando su medio ambiente en algo muy cercano al horno de leña. El caldero de hierro estaba ardiendo y cuando por fin lo pude tocar unas horas después, descubrí que pesaba como un condenado, lo que me hizo abandonar la idea de llevar uno de regalo a mi madre.

No le di muchas más vueltas al asunto hasta que me aficioné al pan. Desde entonces siempre andó atenta en las ferias, mercadillos y tiendas, a ver si encuentro algo parecido. En Estados Unidos venden otro artilugio que se llama La Cloche que al parecer funciona de forma similar pero dicen que se rompe con facilidad y es arriesgado enviarlo por correo:


Pero no os entristezcais, esta historia tiene final feliz. Hace unas semanas encontré un horno holandés de hierro colado con una pinta estupenda. Ahora mismo el proveedor me está preparando un envio con tres de ellos. Qué ganas tengo de probarlo en mi horno! Cuando lo haga os cuento la experiencia. Si os interesan, los podéis ver y comprar en la tienda Babette.

Felices fiestas, babetteros, y prospero año nuevo.